El uso de las criptomonedas en la industria del porno
El desarrollo de la tecnología y la industria pornográfica han ido siempre de la mano. Primero, ocurrió con las cintas VHS; más tarde con Internet: los portales de porno gratis, las páginas de webcams porno, las plataformas de suscripción y, recientemente, con la inteligencia artificial. Pues bien, en los últimos años también se está implementando una nueva tecnología dentro de este sector: el blockchain. Bitcoin, Ethereum, las stablecoins y otros activos virtuales están introduciendo nuevos métodos de pago, cobro y monetización del contenido para adultos. El valor de estas criptomonedas se debe en gran parte a que sirven para sustituir a las tarjetas bancarias. Sin embargo, también están ganando gran protagonismo porque son una alternativa muy eficiente y cómoda de gestión de dinero en un sector que tradicionalmente ha presentado dificultades a la hora de operar con bancos y procesadores de pagos. Las webcams porno, las plataformas de contenido adulto independiente y los sitios de vídeos XXX pueden beneficiarse especialmente con esta revolución tecnológica. En el siguiente post, veremos cómo los activos digitales van a influir en el desarrollo de la industria del entretenimiento adulto en los próximos años.
¿Por qué las criptomonedas interesan tanto a la industria del porno?
Dada su naturaleza, el negocio de la pornografía siempre ha tenido muchos problemas a la hora de procesar los pagos. Una gran cantidad de entidades financieras (en especial, los bancos de mayor reputación y capitalización) estiman que las actividades relacionadas con la pornografía, los servicios eróticos o las webcams de sexo son negocios de mucho riesgo. Esto ha venido traduciéndose a lo largo de décadas en comisiones más elevadas, restricciones, controles adicionales e incluso dificultades para trabajar con determinados proveedores. Afortunadamente, las criptomonedas ofrecen una alternativa diferente. Las transacciones con Bitcoin o con otros activos digitales pueden realizarse entre dos direcciones sin la necesidad de usar una tarjeta bancaria. Por lo tanto, se pueden introducir nuevos sistemas de pago al tiempo que se limita la dependencia de algunos intermediarios financieros. Para una industria internacional como es el porno online, esta cualidad resulta de gran valor. Una modelo de webcams de sexo puede emitir desde cualquier país (Por ejemplo, Colombia o Argentina) mientras que sus espectadores se encuentran distribuidos justo al otro lado del charco (España, Francia o Alemania). Las criptomonedas permiten realizar transferencias digitales sin depender necesariamente de horarios bancarios (funcionan las 24 horas del día) o de sistemas internacionales más lentos.
La privacidad es otra de las razones por las que las criptomonedas han despertado el interés dentro de la industria del entretenimiento adulto. La inmensa mayoría de los usuarios prefieren que sus pagos relacionados con el consumo de pornografía no aparezcan asociados de forma directa a determinados servicios dentro de los sistemas tradicionales. No obstante, esto no implica que Bitcoin garantice al 100% el anonimato del usuario. Las operaciones se realizan entre direcciones digitales, pero las transacciones quedan registradas en una blockchain pública. Esto significa que cualquier persona puede consultar determinados movimientos entre direcciones. Si una dirección acaba vinculándose con una identidad concreta mediante un exchange, una plataforma u otro servicio, parte de sus operaciones pueden llegar a ser analizadas. Por tanto, utilizar criptomonedas puede ofrecer determinadas ventajas de privacidad, pero no significa desaparecer del sistema financiero o llevar a cabo pagos invisibles por arte de magia.
Cuando se mencionan a las criptomonedas, Bitcoin suele acaparar toda la atención de las personas. Sin embargo, las stablecoins pueden tener más utilidad práctica dentro de la industria del porno. Las stablecoins son activos digitales diseñados para mantener un valor relativamente estable (generalmente, están ligados a monedas como el dólar, el euro o la libra). De esta manera, se reduce uno de los principales inconvenientes de Bitcoín y otras criptomonedas: la volatilidad. Imaginemos que una modelo de webcams para adultos recibe el equivalente a 500 euros después de realizar varios shows privados. Si recibe el pago en una criptomoneda cuyo precio cambia rápidamente, esos 500 euros podrían valer bastante menos unos días después. Con determinadas stablecoins, esa fluctuación es mucho menor. Esto puede resultar útil tanto para plataformas como para creadores. Una página podría permitir al usuario comprar créditos mediante criptomonedas y posteriormente realizar los pagos a sus modelos utilizando stablecoins. El funcionamiento interno seguiría siendo similar al de los actuales sistemas de tokens, pero con una infraestructura diferente.
Webcams porno y criptomonedas: una combinación lógica
Las plataformas de webcams para adultos son uno de los nichos de la industria del porno donde blockchain puede tener más aplicaciones. Como ya se apuntó anteriormente, la mayoría de estas plataformas operan a través de créditos o tokens internos. Los usuarios adquieren una cantidad X de créditos y, después, los usan para enviar propinas, acceder a contenidos exclusivos o llevar a las modelos a un show en privado. Las criptomonedas pueden amoldarse con mucha facilidad a este modelo de negocio. Por ejemplo, el cliente compra créditos usando Bitcoin, Ethereum o una stablecoin. Posteriormente, la plataforma podría liquidar los ingresos de la camgirl utilizando dinero corriente o activos digitales. Además, también puede darse el caso de la existencia de propinas directas mediante criptomonedas. Este sistema puede resultar especialmente atractivo para modelos internacionales, ya que permitiría reducir algunas dificultades asociadas a pagos entre diferentes países. Sin embargo, para que esta opción tenga una adopción realmente importante, las plataformas tendrán que simplificar mucho la experiencia del usuario.
Las criptomonedas pueden ofrecer muchas posibilidades, pero todavía presentan una barrera considerable: para una gran parte de los usuarios siguen siendo demasiado complicadas. Todo el mundo sabe cómo usar una tarjeta bancaria. El usuario introduce sus datos, confirma el pago y accede de inmediato al contenido. Con criptomonedas, el procedimiento es más complicado: hay que crear una cartera digital; comprar el activo; seleccionar de forma correcta una red; copiar una dirección y confirmar una transferencia. Para quienes no usan en su día a día blockchain, este proceso seguramente resulte complicado y tedioso. Por no hablar de que algunos errores ya no tienen vuelta de hoja. Enviar activos a una dirección incorrecta o utilizar una red equivocada puede provocar la pérdida de fondos. Por esta razón, es poco probable que las criptomonedas sustituyan completamente a los sistemas tradicionales a corto plazo. Lo más razonable es que se conviertan en una opción adicional. Las páginas de videochats porno podrían seguir aceptando tarjetas y otros métodos convencionales mientras ofrecen Bitcoin o stablecoins a aquellos usuarios que prefieran utilizarlos.
También es importante comentar que la blockchain ofrece la oportunidad de usar contratos inteligentes o smart contracts. Un contrato inteligente es un programa que tiene la capacidad de ejecutar de forma automática algunas acciones cuando se cumplen condiciones previamente definidas. Por ejemplo, en el ámbito del porno pueden utilizarse para repartir ingresos. Supongamos que una plataforma vende un vídeo explícito producido por varios creadores. Un contrato inteligente podría distribuir automáticamente cada pago entre todas las personas participantes. Algo similar podría utilizarse en estudios de videochats porno. Una parte del ingreso podría dirigirse automáticamente a la modelo, otra al estudio y otra a la plataforma. Actualmente, estas distribuciones suelen realizarse mediante los sistemas internos de cada empresa. Blockchain permitiría automatizar parte del proceso. También podrían utilizarse contratos inteligentes para gestionar suscripciones, acceso temporal a contenidos exclusivos o determinadas recompensas para usuarios. Esto no significa que desaparezcan los contratos tradicionales. Los derechos de imagen, la propiedad intelectual, el consentimiento y las obligaciones fiscales continúan requiriendo una regulación y documentación adecuada. La blockchain puede automatizar el pago, pero no elimina las obligaciones legales.
Porno y criptomonedas: tokens y contenido adulto exclusivo
Otro concepto relacionado con blockchain son los tokens digitales. Curiosamente, la industria de las webcams eróticas lleva utilizando sistemas parecidos desde mucho antes de la popularización de las criptomonedas. Muchas plataformas ya cuentan con sus propios créditos internos. El usuario compra tokens virtuales y después los utiliza para pagar shows privados, enviar regalos o desbloquear determinadas funciones. Blockchain podría convertir algunos de estos sistemas cerrados en activos digitales con características diferentes. Un token podría proporcionar acceso a determinado contenido (BDSM, Interracial, Grupo, Hentai...), funcionar como sistema de fidelización o permitir acceder a comunidades exclusivas. También podría utilizarse para premiar a los usuarios más activos. Sin embargo, no todas las plataformas de webcams eróticas necesitan crear una criptomoneda. En muchos casos, los créditos internos tradicionales siguen siendo más fáciles de utilizar. La integración de blockchain solo tiene sentido cuando realmente mejora el funcionamiento del servicio.
Las criptomonedas también pueden resultar interesantes para creadores de contenido adulto independientes. Durante los últimos años, han aumentado enormemente las plataformas donde artista, interpretes y creadores pueden vender contenido directamente a sus seguidores. El problema es que estos profesionales siguen dependiendo de plataformas y procesadores de pago. Las criptomonedas pueden puerta a pagos más directos entre creador y usuario. Por ejemplo, una camgirl podría aceptar propinas o pagos utilizando una dirección digital sin necesidad de que cada operación dependa completamente de un procesador tradicional. Eso no significa eliminar necesariamente a las plataformas. Las plataformas siguen aportando servicios importantes como visibilidad, alojamiento de vídeos, moderación, tecnología de streaming y captación de usuarios. No obstante, blockchain puede introducir modelos de negocio donde los creadores tengan más alternativas para recibir sus ingresos.
Regulación y criptomonedas en el ámbito de la pornografía
Uno de los mayores errores sería pensar que utilizar blockchain permite operar fuera de la legislación. Las plataformas de contenido para adultos siguen teniendo que cumplir las leyes aplicables. Esto incluye aspectos relacionados con protección de datos, fiscalidad, prevención de actividades ilícitas, verificación de identidad y, cuando corresponda, control de edad. También existe una regulación cada vez mayor sobre los criptoactivos. Sin ir más lejos, en Europa se ha desarrollado un marco regulatorio específico para determinados servicios relacionados con criptomonedas. Por este motivo, existe una diferencia importante entre aceptar un activo digital como medio de pago y ofrecer servicios financieros relacionados con criptomonedas. Si una plataforma mantiene fondos de usuarios, intercambia activos o desarrolla determinados sistemas financieros, sus obligaciones pueden ser considerablemente mayores. Las empresas del sector tendrán que evaluar cuidadosamente estos aspectos antes de integrar determinados servicios blockchain.
La relación entre blockchain y pornografía no se limita a los pagos. Otra posible aplicación está relacionada con los derechos sobre fotografías y vídeos. El crecimiento de la inteligencia artificial y los deepfakes ha generado nuevos problemas relacionados con la utilización no autorizada de imágenes. La tecnología blockchain puede utilizarse para crear registros digitales que ayuden a demostrar cuándo se generó determinado contenido o quién posee determinados derechos. Esto podría tener aplicaciones interesantes para modelos de cams de sexo y actores y actrices de películas XXX. También podrían desarrollarse sistemas para registrar determinadas autorizaciones o licencias relacionadas con contenidos digitales. No sería una solución definitiva contra la piratería o los deepfakes, pero puede convertirse en una herramienta adicional para acreditar el origen de determinados archivos.
¿Cambiarán realmente las criptomonedas la industria del porno?
Blockchain no va a sustituir de un día para otro a las tarjetas bancarias ni a los actuales sistemas de pago. Sin embargo, ya está introduciendo una infraestructura alternativa. Las cams de sexo o videochats eróticos, los sitios de vídeos XXX (Redtube, Pornhub, Xvideos, etc.) y las plataformas de creadores (OnlyFans o ManyVids) pueden utilizar criptomonedas para ofrecer métodos de pago adicionales, facilitar operaciones internacionales y desarrollar nuevos sistemas de monetización. Las stablecoins pueden reducir el problema de la volatilidad, mientras los contratos inteligentes pueden automatizar determinados repartos de ingresos. Al mismo tiempo, siguen existiendo importantes desafíos. La experiencia de usuario continúa siendo complicada, existen riesgos de seguridad y la regulación de los criptoactivos está aumentando. El futuro más probable será un sistema híbrido. Los usuarios podrán continuar pagando mediante los métodos tradicionales, mientras las criptomonedas funcionarán como una alternativa adicional para quienes busquen otras formas de pagar por contenido para adultos. La industria del porno ha adoptado históricamente muchas de las tecnologías que después se han convertido en habituales en Internet. Blockchain puede convertirse en otro ejemplo. Quizás, no transforme completamente la forma en la que consumimos pornografía. Pero sí puede cambiar la forma en la que usuarios, plataformas, modelos de videochats eróticos y creadores independientes pagan, cobran y gestionan su dinero dentro de una industria digital y global.